La iluminación de un automóvil es de suma importancia para la visibilidad en carretera. Sin embargo, la durabilidad del faro no es para siempre, si observas que se están colocando opacos y tienen poco brillo, deberás pensar en su reemplazo de forma inmediata para evitar cualquier situación imprevista.
Las causas que pueden ocasionar que los faros se empañen y se coloquen amarillos, son la oxidación, el clima, la contaminación y el proceso de condensación. Si tienes los faros en mal estado, puedes pensar en reemplazarlos por tu cuenta y así ahorrar algo de dinero.
Reemplazo de los faros
Antes de realizar el cambio, es importante que revises el manual del vehículo y así conocerás el tipo de foco que utiliza. En la actualidad existen los focos tipo LED que pueden ser más útiles en tu vehículo.
1.- Lo primero que debes hacer es quitar las conexiones y tornillos para realizar el desmontaje del faro. Algunos vehículos, tienen servicios especiales por medios de paneles giratorios o bisagras dentro del hueco de las ruedas.
2.-Suelta los conectores y la lámpara. En este instante puedes sustituir el faro y colocar el foco de tu preferencia, evita tocar el vidrio, ya que cualquier suciedad o aceite puede causar un daño.
3.- Seguidamente, procede a reinstalar el cableado y sensores del faro. Una vez realizado este paso ajusta los tornillos que lo sostienen. Evita realizar un ajuste superior al adecuado, puede afectar la pieza.
Otra medida que puedes implementar
Otra alternativa viable si no puedes reemplazar el faro, es pulirlo. Puedes encontrar un kit de pulido que incluye papel de lija, esmalte y sellador. También debes tener a mano cinta adhesiva, champú y esponja para autos, una toalla para secado, un taladro para lijado pero no tienes la herramienta, puedes realizar el procedimiento a mano.























